Integrar un sistema MES con ERP se ha convertido en un paso decisivo para cualquier industria que aspire a trabajar con datos fiables y poder utilizarlos en favor del rendimiento de sus instalaciones.

En este nuevo artículo de MESbook vamos a explicarte cómo incorporarlo a una fábrica y qué necesitas para poder hacerlo. No te lo pierdas, pero antes te invitamos a conocer qué es y qué ventajas tiene el sistema mes

¿Qué información debe fluir entre MES y ERP?

La transmisión de los datos es el punto clave de este tipo de integraciones. Si queremos que todo funcione como debe, los canales de información entre ambos sistemas deben estar bien conectados.

Si esto no se logra, estaremos trabajando con parámetros que no son reales y, por ende, nada de lo que suceda después será útil para la mejora que queremos lograr.

Uno de los intercambios principales es el de las órdenes de fabricación, donde el ERP envía la planificación y el MES la transforma en instrucciones operativas medibles en planta. Es decir, se trata de construir un puente que permita medir lo que sucede cuando pasamos de la teoría a la práctica.

También resulta clave compartir datos relativos al consumo de materias primas. En MESbook hemos visto muchos casos donde este seguimiento ayuda a reducir mermas, ajustar presupuestos y, en definitiva, ahorrar costes. La analítica de datos en la industria es clave.

Igualmente, el retorno de información sobre tiempos reales, paradas o rendimientos de empleados ayuda a tomar decisiones y a plantear objetivos realistas.

Por último, es importante que el ERP reciba datos de calidad.  Es decir, que sean verídicos y sepamos en todo momento de dónde proceden y cuándo se han generado.

Cuando este engranaje funciona, se entiende a la perfección el motivo por el que un planteamiento inicial que se pensaba efectivo no funciona y de qué manera se puede corregir. La información es poder y en términos industriales, mucho más. Sin duda, unas de las ventajas que tiene integrar un sistema MES con ERP.

 

Pasos clave para una integración sin fricciones

  1. El primer paso consiste en definir con exactitud qué se quiere conseguir. Sin objetivos tangibles, esta integración no tiene sentido. Conviene fijar un mapa de procesos y determinar qué datos son críticos para cada departamento.

Por lo general, las mejores integraciones son las que empiezan asumiendo solo lo imprescindible y crecen después de validar resultados en función de las necesidades que estos devuelvan.

      2. Una vez definidos los datos esenciales, el segundo paso es preparar la calidad del dato. Un sistema MES no puede recibir información incompleta o sesgada por algún tipo de factor externo.

Para evitar esto, la digitalización previa de cada uno de los eslabones de la cadena productiva es obligatoria. En ese aspecto, el software que te ofrecemos en MESbook automatiza este proceso, obteniendo todos los datos necesarios de tu industria.

    3. El tercer paso consiste en diseñar las reglas de sincronización. Esto implica decidir quién lleva el mando en cada proceso. Normalmente es el ERP quien planifica y el MES quien monitoriza la acción real, pero esto puede variar en función de las herramientas utilizadas.

Lo importante es que exista una única fuente válida por cada dato. Cuando esto no se fija, aparecen solapamientos que modifican la información y evitan la tan necesaria uniformidad a la hora de tomar decisiones.

Por último, hay que formar a los empleados que tomarán partido e informar al resto. Es importante tener en cuenta que una implementación de este calibre no afecta solo a la tecnología, sino a la forma de trabajar. 

Validación final y pruebas antes de arranque

La validación final es el punto más crítico del proceso. Antes del arranque, conviene probar toda la integración con datos reales y a nivel global, como si se tratara de la rutina habitual.

Solo de esta manera salen a la luz casuísticas como cambios de formato, micro paradas o picos de consumo, que ayudarán a realizar los ajustes pertinentes para que no afecten a la producción. 

En esta fase también cobra especial relevancia el cálculo de consumos, ya que es uno de los flujos que más impacto económico tiene. Ajustar estas reglas posibilita que el sistema trabaje con datos económicos reales, que ayudarán a la optimización futura de costes. 

Una vez validado todo el circuito, el arranque debe ser gradual, para ir afinando detalles sin que esto afecte al funcionamiento habitual de la industria.

Lo que podemos asegurar en MESbook es que esta integración merece la pena. Supone un orden empresarial que asegura un control total y una mayor visión a nivel de negocio. Todos estos ajustes sirven para construir una industria más eficiente y preparada para competir en el mercado. Tal vez te interese también conocer cómo implementar el sistema mes en fábricas.

Si tú también quieres incorporar esto a tu empresa, ponte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de ayudarte a encontrar la mejor solución. ¡Te esperamos!

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