Ya sabes qué es un sistema MES, pero ¿cómo se implanta en una fábrica? Más que una instalación, es una metodología por fases que tiene en cuenta cómo funciona tu planta hoy, cómo ha evolucionado y hacia dónde quieres llevarla.
El sistema MES garantiza una correcta gestión, organización y productividad en la fábrica, y cuanto antes se implante, antes se empiezan a ver los resultados. Precisamente por eso, el proceso de implantación debe planificarse con cuidado y estar bien gestionado desde el primer día.
Antes de empezar conviene tener claras las necesidades de la fábrica, las funciones que debe cubrir el software y cómo trabaja el proveedor que lo va a implantar. Dar marcha atrás cuando el proyecto ya está en marcha es complejo, así que cuanto más preciso sea este análisis, mejor.
Antes de arrancar, merece la pena estimar el ROI del sistema MES para fijar objetivos medibles desde el primer día. Después, estos son los puntos que debes trabajar.
Ten en cuenta también que la implantación de un sistema MES, que en el fondo es la digitalización de la fábrica, es un proceso necesario pero exigente, y puede ser más lento de lo esperado. Por eso es importante trabajar con una metodología de implantación que asigne plazos y responsables a cada tarea y dé una visión global del avance.
Una vez elegido el sistema MES que mejor encaja con tus necesidades actuales, las futuras y las funciones que buscas, llega el momento de ponerlo en marcha. Estas son las fases habituales.
El primer paso es revisar todo lo anterior con los distintos empleados y responsables de la fábrica. Cada área conoce sus propios problemas y cuellos de botella, y esa información es la que permite configurar el sistema de forma realista.
Después hay que preparar a los empleados, por ejemplo con una campaña informativa que explique primero las ventajas del sistema, luego cómo funciona y, sobre todo, qué va a mejorar en cada puesto de trabajo.
Las decisiones sobre cómo implantar el sistema MES deben consultarse con la plantilla para que se implique en el cambio. Cuantos más agentes participen, menos errores y contradicciones aparecerán después. La resistencia al cambio es uno de los problemas típicos al integrar sistemas industriales, y se reduce mucho cuando el equipo forma parte del proyecto desde el principio.
A continuación se imparte la formación necesaria para entender el sistema MES y aprender a trabajar con él. Así, una vez implantado, los empleados sacan partido a la herramienta desde el primer día y mejoran su efectividad y productividad.
Por último, hay que adecuar la infraestructura técnica disponible al sistema MES. Estos son los elementos básicos.
Las herramientas MES y MOM son ágiles y se adaptan a cualquier sector. A la hora de elegir, las soluciones disponibles se agrupan en dos grandes bloques.
Los mismos puntos que has definido antes de la implantación (necesidades actuales, necesidades futuras y funciones) sirven también para elegir proveedor. Basta con preparar una tabla con un sistema de puntos, en la que cada empresa o software recibe una nota del 1 al 5 en cada funcionalidad que necesites.
| Criterio | Proveedor A | Proveedor B | Proveedor C |
|---|---|---|---|
| Cubre las necesidades actuales | 5 | 4 | 3 |
| Capacidad de evolución | 4 | 3 | 4 |
| Funciones requeridas | 4 | 5 | 3 |
| Metodología de implantación | 5 | 3 | 3 |
| Total | 18 | 15 | 13 |
Al sumar los puntos tendrás una lista corta de candidatos. El siguiente paso es contactar con ellos y resolver tus dudas sobre presupuesto, plazos o referencias en tu sector. Revisar ejemplos de sistema MES reales en fábricas parecidas a la tuya también ayuda a tomar la decisión.
En MESbook contamos con un software MES para fábricas capaz de adaptarse a todos los sectores, estructuras internas y tecnologías. Es modular y se implanta por niveles de evolución, para que elijas solo el que responde a tus necesidades y funciones.
Depende del tamaño de la planta y del alcance funcional. En MESbook, un proyecto llave en mano dura entre 16 y 20 semanas.
Sí. Es lo más recomendable, porque permite empezar por las funciones con más impacto, validar resultados y ampliar el sistema a medida que la fábrica y la plantilla se adaptan.
La gerencia y el responsable de planta lideran el proyecto, pero es fundamental implicar a los operarios desde el análisis inicial. Son quienes van a usar el sistema a diario y quienes mejor conocen los problemas de cada puesto.
Muchos años de experiencia nos han demostrado que un MES bien implantado es la forma más eficaz de mejorar la gestión de una fábrica, su crecimiento y su productividad. En poco tiempo podrás aumentar tu margen de beneficio, con una implantación más sencilla que la de otros sistemas MES. Contacta con nosotros sin compromiso y te contamos cómo lo haríamos en tu planta.

Product Manager en MESbook
Ingeniera de organización industrial con 4 años de experiencia en gestión de fábricas en tiempo real como KAM.